Balas que cruzan fronteras dentro de contenedores, fusiles desviados de arsenales estatales, piezas sueltas enviadas por correo y ensambladas al otro lado del mundo, así se mueve el tráfico ilícito de armas, la columna vertebral de muchos conflictos y redes criminales.
Mientras el comercio legal de armas convencionales se estima en más de $70.000 millones al año, la porción clandestina (centrada sobre todo en armas pequeñas y ligeras) se calcula entre $1.700 y $3.500 millones anuales, según análisis recientes basados en la investigación del Global Initiative Against Transnational Organized Crime.
Ese volumen puede parecer menor frente al mercado legal, pero su impacto es desproporcionado. Esas armas terminan en guerras civiles, barrios controlados por pandillas, grupos terroristas y carteles de droga, alimentando ciclos de violencia que se perpetúan durante décadas.
Tráfico de armas, un negocio multimillonario y difícil de medir
Medir el tráfico ilícito de armas es extremadamente complejo ya que, por definición, es un mercado oculto. Aun así, investigaciones recientes ubican el valor anual del comercio ilegal de armas pequeñas y ligeras entre $1.700 y $3.500 millones.
La inmensa mayoría de estas armas son fusiles de asalto, pistolas, ametralladoras ligeras, lanzagranadas y misiles portátiles.
Para dimensionar el contexto, es importante tener en cuenta que, el comercio legal de armas convencionales ronda al menos $70.000 millones al año y posiblemente más de $100.000 millones, según estimaciones de la ONU y SIPRI.
Estudios europeos señalan que el comercio ilícito de armas de fuego podría representar entre el 10 % y el 20 % del comercio legal de armas de fuego, aunque con grandes márgenes de incertidumbre.
En resumen, no se trafican tantas armas como se venden legalmente, pero las que se desvían a mercados ilegales suelen terminar donde la violencia es más intensa y donde el Estado tiene menos capacidad de control.
¿Quién vende? de las potencias armamentísticas a los arsenales descontrolados
Primero, es clave distinguir entre el comercio legal de armas (regulado, reportado y firmado en contratos entre Estados) y el tráfico ilícito (que desvía esas mismas armas o produce otras al margen de la ley).
Los grandes exportadores legales
Según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), los cinco mayores exportadores de armamento en 2020–2024 fueron:
- Estados Unidos: cerca del 43 % de las exportaciones mundiales de armas.
- Francia: alrededor del 9,6 %, consolidándose como segundo exportador.
- Rusia: aproximadamente 7,8 %, con una fuerte caída por la guerra en Ucrania.
- China y Alemania: completando el “top 5”.
Estos datos describen el mercado legal, pero muchas de esas armas pueden acabar, años después, desviadas o revendidas y terminar alimentando conflictos en otras regiones.
¿De dónde salen las armas ilegales? desvíos, robos y producción artesanal
El tráfico ilícito no depende solo de fábricas clandestinas. En realidad, una gran parte nace en el circuito legal.
Principales fuentes de armas que terminan en el mercado negro
De acuerdo con la ONU y la UNODC (Oficina de las Naciones Unidos contra la Droga y el Delito), las principales vías de “fuga” son:
- Desvío de arsenales estatales: robos, corrupción, ventas ilegales o pérdida de control de depósitos militares y policiales.
- Desvío del comercio legal: armas exportadas legalmente a un Estado o empresa que luego son revendidas, desviadas o “reaparecen” en otro conflicto.
- Fabricación artesanal: talleres irregulares que producen fusiles, pistolas y munición, muchas veces con tolerancia o escasa supervisión estatal.
- Piezas y componentes: envío de cañones, culatas, cargadores o piezas clave que después se ensamblan localmente, dificultando su rastreo.
En regiones como África occidental, estudios del Small Arms Survey documentan la existencia de gobiernos que autorizan la producción local de armas por parte de armeros artesanales, pero con registros deficientes y escaso control sobre qué termina en manos de civiles o grupos armados.
¿Cuáles son las rutas calientes? de los Balcanes y el Sahel a América Latina
Europa y los Balcanes como fuente para el mercado europeo
Informes del Parlamento Europeo y de Europol señalan que los Balcanes y países de la ex URSS (Unión Soviética) siguen siendo fuentes clave de armas ilícitas que terminan en la Unión Europea.
Muchas de ellas provienen de excedentes de guerras pasadas o arsenales mal controlados.
Sahel y África occidental, armas que circulan entre guerras y crimen
El Sahel es uno de los epicentros mundiales del tráfico de armas. Con armas provenientes de Libia tras la caída de Gadafi se han extendido por Mali, Níger, Burkina Faso y otros países.
Estas armas alimentan tanto movimientos yihadistas como bandas criminales y milicias locales.
América Latina entre carteles, pandillas, armas de Estados Unidos y Brasil
Estudios sobre crimen organizado en América Latina documentan que una parte importante de las armas de los carteles mexicanos y pandillas de Centroamérica proviene del mercado civil estadounidense.
Esto, a través de compras legales que luego se desvían y cruzan la frontera. Brasil es una fuente relevante de armas para grupos criminales en la región, tanto por producción interna como por desvío de arsenales.
¿Quién compra? Estados, grupos armados y crimen organizado
Estados y fuerzas regulares
En algunos casos, gobiernos bajo embargo o sanciones recurren a redes ilícitas para adquirir armas que no pueden comprar abiertamente.
Es la lógica de los intermediarios y “brokers” que operan en la zona gris del comercio internacional, como se ha documentado en casos emblemáticos de traficantes hoy encarcelados.
Grupos armados no estatales
Entre los principales compradores ilícitos se encuentran:
- Grupos insurgentes y guerrillas.
- Organizaciones terroristas en África, Oriente Medio y Asia.
- Carteles de droga y pandillas urbanas en América Latina, África y Europa.
La UNODC recuerda que cuando una persona muere por arma de fuego, una parte importante de esos homicidios involucra armas ilícitas que cruzaron fronteras o fueron desviadas de circuitos legales.
¿Cómo se trafica hoy? contenedores, mensajería, internet y 3D
Las técnicas de tráfico se han sofisticado para escapar a la vigilancia estatal.
Contenedores y rutas clásicas
- Mezcla de armas o piezas dentro de cargamentos legales (electrodomésticos, repuestos, alimentos).
- Uso de puertos con controles débiles o gran volumen (donde revisar todo es imposible).
- Paquetes pequeños y comercio electrónico
Informes aduaneros recientes revelan un aumento de:
- Envíos internacionales de componentes de armas en paquetes pequeños, difíciles de identificar en escáneres.
- Uso de plataformas de e-commerce y mercados en la dark web para vender piezas y kits de conversión.
Impresión 3D y armas “fantasma”
El desarrollo de impresoras 3D y archivos digitales ha abierto la puerta a la fabricación de partes de armas difíciles de rastrear, un riesgo que varios informes académicos vinculan a la expansión del mercado ilícito si no se regula a tiempo.
Es importante mencionar que las organizaciones internacionales alertan sobre este fenómeno, pero no publican instrucciones detalladas. Su objetivo es regular y prevenir nuevos riesgos, no replicar capacidades ilícitas.
El vínculo con otras economías criminales y los flujos de dinero
El tráfico de armas casi nunca opera aislado. Está estrechamente ligado a:
- Narcotráfico (armas a cambio de drogas o protección).
- Tráfico de personas y migrantes.
- Contrabando de recursos naturales (petróleo, minerales, madera).
La ONU incluye el tráfico de armas dentro de los flujos financieros ilícitos que erosionan la gobernanza, permiten la captura del Estado por intereses criminales y dificultan el desarrollo sostenible.
¿Qué se está haciendo en la lucha contra el tráfico de armas? tratados, controles y sus límites
El Tratado sobre el Comercio de Armas (ATT)
Desde 2014 está en vigor el Arms Trade Treaty (ATT), el primer tratado jurídicamente vinculante que regula el comercio internacional de armas convencionales, con el objetivo explícito de reducir el comercio ilícito y evitar desvíos.
El tratado obliga a los Estados integrados a:
- Evaluar el riesgo de que un envío de armas pueda usarse para cometer crímenes de guerra o violaciones graves de derechos humanos.
- Negar la exportación si el riesgo es muy alto.
- Mejorar la transparencia y los reportes sobre transferencias de armamento.
Organización Mundial del Comercio
Sin embargo, algunos grandes exportadores no son parte o aplican el tratado de manera limitada, lo que reduce su impacto real.
Iniciativas regionales y cooperación policial
Existen bases de datos y sistemas de trazabilidad (como iARMS de Interpol), así como programas de la ONU y organizaciones regionales para mejorar leyes, controles en fronteras y capacidad de investigación.
Aun así, los informes coinciden en que el tráfico de armas sigue siendo un delito de baja detección, es decir, se decomisa solo una fracción de lo que circula.
El negocio que dispara guerras que otros pagan
El negocio del tráfico de armas ilustra una contradicción brutal de nuestro tiempo.
Mientras se discuten tratados, foros de paz y resoluciones en Naciones Unidas, miles de fusiles, pistolas y lanzagranadas cambian de manos en un mercado que opera en la penumbra, pero con actores muy concretos que obtienen beneficios millonarios.
Los datos muestran que muchas armas ilegales no nacen en la clandestinidad, sino que se escapan de depósitos estatales o cadenas de suministro legales.
Cada rifle desviado que termina en manos de un cartel o de una milicia no es solo un problema de “seguridad” sino una decisión fallida de control, transparencia y rendición de cuentas.
Mientras la comunidad internacional siga tratando el tráfico de armas como un fenómeno inevitable y colateral, y no como un negocio específico con ganadores y perdedores, será difícil romper el ciclo.
Combatir este mercado exige algo más que nuevas leyes. Requiere un cambio político y ético, donde la vida y la seguridad de las poblaciones vulnerables pesen más que las ganancias y los intereses geopolíticos