El domingo 16 de noviembre de 2025, 13,9 millones de ciudadanos en Ecuador están convocados a votar una papeleta única con 4 preguntas. Tres de referéndum y una de consulta popular, que podrían reformar parcialmente la Constitución y abrir la puerta a una Asamblea Constituyente.
¿Cuáles son las preguntas?
El Consejo Nacional Electoral (CNE) detalla que son cuatro preguntas: tres de referéndum y una de consulta popular. A continuación, sus textos resumidos (extractos clave):
- Referéndum – Bases militares extranjeras
¿Está usted de acuerdo con eliminar la prohibición de establecer bases militares extranjeras o instalaciones extranjeras con propósitos militares, y de ceder bases nacionales a fuerzas armadas o de seguridad extranjeras, reformando parcialmente la Constitución…? - Referéndum – Financiamiento estatal a partidos
¿Está usted de acuerdo con eliminar la obligación del Estado de asignar recursos del Presupuesto a las organizaciones políticas, reformando parcialmente la Constitución…? - Referéndum – Reducción de la Asamblea
¿Está usted de acuerdo con reducir el número de asambleístas y que se los elija con el criterio: 10 nacionales; 1 por provincia; 1 adicional por cada 400.000 habitantes? (pasaría de 151 a 73). - Consulta popular – Convocar una Asamblea Constituyente
¿Está usted de acuerdo en convocar e instalar una Asamblea Constituyente (80 miembros) para elaborar una nueva Constitución, la cual entrará en vigencia solo si es aprobada en referéndum?
Análisis crítico y objetivo de cada pregunta
Bases militares extranjeras
La Constitución de 2008 prohíbe bases extranjeras (tras el cierre de la base de Manta en 2009). El Gobierno argumenta que, ante el crimen transnacional, se requiere cooperación ampliada. Sobre esto, críticos temen impactos en soberanía y agenda de defensa.
Eliminar financiamiento público a partidos
Desde 2008 existe el Fondo Partidario Permanente para capacitación, formación y funcionamiento, con el fin de reducir dependencia de aportantes privados. Retirarlo altera el equilibrio de finanzas políticas y puede reconfigurar la competencia electoral.
Reducir la Asamblea Nacional
Busca simplificar la representación y “hacer más eficiente” al Legislativo. Sin embargo, al reducir el número de asambleístas, las provincias más grandes podrían tener más poder.
Mientras que, las zonas pequeñas o con poca población podrían quedar con menos representación. Además, el cambio es fuerte pues se pasaría de 151 a solo 73 asambleístas.
Convocar una Asamblea Constituyente
Si se aprueba, se abriría un proceso con dos pasos: primero, se elegirían 80 personas para redactar una nueva Constitución; después, la ciudadanía votaría para decidir si la acepta o no.
Algunos especialistas creen que esto permitiría actualizar las reglas del país ante la crisis de violencia y la situación económica. Otros, en cambio, temen que pueda concentrar demasiado poder y que se vuelvan a discutir acuerdos ya definidos en la Constitución de 2008.
“Sí” y “No” analizamos los pros y los contras
1) Bases militares extranjeras
Si gana el SÍ: acceso más rápido a tecnología, inteligencia y logística externa contra narcotráfico y trata. Recuperar cooperación tipo Manta (1999–2009) con acuerdos modernos (SOFA).
Si gana el NO: se mantiene el principio de no instalación de bases; cooperación no permanente vía entrenamiento, información y operaciones combinadas sin enclaves.
Riesgos: percepción de pérdida de soberanía, tensiones regionales, dependencia operativa de actores externos.
2) Eliminar financiamiento estatal a partidos
Si gana el SÍ: ahorro fiscal, castiga partidos sin músculo ciudadano. Incentiva aportes privados regulados y control social.
Si gana el NO: riesgo de captura por grandes donantes y desigualdad entre fuerzas con y sin recursos; debilitamiento de formación política y transparencia.
3) Reducir la Asamblea
Si gana el SÍ: cámara más pequeña y barata; posible mejora de tramitación.
Si gana el NO: menos pluralidad y representación territorial/étnica; mayor peso de elites partidarias y provincias populosas.
4) Convocar una Constituyente
Si gana el SÍ: ventana para reformas estructurales (seguridad, justicia, modelo económico) con nuevo pacto social; el nuevo texto igual debe ser ratificado en referéndum.
Si gana el NO: evita incertidumbre y costos de un proceso largo; fuerza a usar la Constitución de 2008 con reformas puntuales y política ordinaria. Críticos hablan de riesgos autoritarios.
Analizamos los posibles escenarios
Escenario A: Gana el SÍ en las 4
- El Ejecutivo impulsa reformas constitucionales inmediatas (bases, partidos, Asamblea).
- El CNE organiza elección de 80 constituyentes y, al final, un referéndum aprobatorio del nuevo texto. Relación Ejecutivo-Corte y cronograma serán claves en este punto.
Escenario B: SÍ parcial (por ejemplo, seguridad y Asamblea, pero NO a financiamiento)
- Mezcla de cambios institucionales y continuidades.
- Negociación política para implementar reformas y evitar vacíos (p.ej., reglas de financiamiento si se elimina el fondo).
Escenario C: Gana el NO (una mayoría o todas)
- Se mantiene el marco de 2008 (sin bases, con financiamiento público y Asamblea actual).
- El Gobierno podría reorientar agenda a leyes ordinarias, acuerdos de cooperación no permanente y pactos en la Asamblea vigente.
El voto que marcará la diferencia
La consulta del 16 de noviembre condensa debates sobre seguridad, representación, financiamiento político y el alcance del poder constituyente.
Votar con información verificada, es decir, conocer textos exactos y anexos, revisar fuentes oficiales y escuchar a analistas con posiciones distintas, es la mejor defensa de la democracia.
Sea cual sea el resultado, el reto será implementar lo decidido con transparencia, controles institucionales y participación ciudadana sostenida.