En una jugada educativa y cultural de gran alcance, Colombia aprobó la Ley Empatía, una iniciativa legislativa impulsada por la senadora Andrea Padilla, que convierte en obligatoria la enseñanza del bienestar y protección animal en todos los niveles educativos, públicos y privados.
Esta norma busca no solo enseñar a los niños y jóvenes sobre tenencia responsable, trato ético y conservación de la biodiversidad, sino también sembrar una cultura de empatía hacia todas las formas de vida.
Ley Empatía en Colombia ¿qué establece y a quiénes aplica?
La Ley Empatía (Proyecto de Ley, 010 de 2024) fue aprobada en su último debate en el Congreso el 30 de octubre de 2025, y pasa a sanción presidencial. Plena aplicación en colegios públicos y privados de Colombia, en los niveles preescolar, básica y media.
El Ministerio de Educación tendrá seis meses desde la sanción para emitir los lineamientos curriculares, metodología y materiales de la nueva materia.
Los contenidos requeridos incluyen: trato ético a los animales, tenencia responsable, protección frente al maltrato, conservación de la biodiversidad y respeto por los seres sintientes.
¿Cómo se integrará en el currículo escolar?
La ley no propone solo una asignatura aislada, sino que integra el enfoque de protección animal en los Proyectos Ambientales Escolares (PRAES), los Proyectos Ciudadanos de Educación Ambiental (PROCEDAS) y los Comités Interinstitucionales de Educación Ambiental (CIDEAS).
Los estudiantes podrán, además, realizar servicio social obligatorio en entidades de protección y bienestar animal como parte de la materia práctica.
El Ministerio del ramo debe crear la Red Nacional de Docentes para la Protección y el Bienestar Animal, a fin de intercambiar estrategias y experiencias pedagógicas.
¿Por qué esta iniciativa? ¿Qué pretende lograr?
El objetivo es cambiar la forma de ver y relacionarnos con los animales desde la infancia, promoviendo ciudadanos con valores de empatía, justicia y compasión hacia todas las formas de vida.
Según la senadora Padilla: “Educar salva vidas… queremos que los niños se conviertan en ciudadanos empáticos…”.
Responde además a un diagnóstico de impunidad en casos de maltrato animal. Por ejemplo, la llamada “Ley Ángel” que endurece sanciones para los delitos graves contra animales.
A nivel ambiental, busca estimular la conservación de la biodiversidad, la relación con ecosistemas y la comprensión de que las formas de vida merecen respeto, incluso desde la escuela.
Retos, oportunidades y puntos de atención
✅ Oportunidades
- Transformar la educación ética ambiental en algo más integral. No solo vivienda, agua o bosques, sino también los seres vivos con los que compartimos el planeta.
- Fortalecer cultura de tenencia responsable, lo cual puede reducir abandono de animales, zoos ilegales, tráfico de fauna y maltrato.
- Generar nuevas vocaciones en jóvenes para la protección ambiental, la vida silvestre y el bienestar animal.
⚠️ Retos
- Logística: el Ministerio debe desarrollar los lineamientos curriculares, capacitar docentes, producir materiales didácticos y asegurar aplicación en colegios públicos y privados. Sin esa infraestructura la ley puede quedarse en letra muerta.
- Resistencias: implementar en todos los niveles y regiones del país puede encontrar barreras (culturales, económicas o institucionales) en zonas rurales, colegios con bajos recursos o agendas cargadas.
- Evaluación: será clave diseñar métricas que midan realmente cambios de comportamiento (no solo asistencia a clases) y efectos en el bienestar animal.
Protección animal en la educación
La Ley Empatía representa un adelanto significativo en la educación y cultura colombianas. Adoptar la protección animal como parte del currículo obligatorio equivale a reconocer que nuestra relación con el entorno y sus habitantes no es solo utilitaria, sino ética.
Ahora bien, la verdadera prueba estará en la implementación. Una norma brillante se convierte en transformación real únicamente si se imparte con recursos, seguimiento y coherencia.
En un mundo donde las otras especies suelen verse como utilitarias, esta ley nos invita a replantear educar no solo para servir al humano, sino para convivir con todas las formas de vida.