Ecuador revela uno de los mayores yacimientos de ámbar de Sudamérica

Hasta ahora, los grandes depósitos mesozoicos con insectos en ámbar se concentraban en Líbano y Myanmar; Ecuador aporta el primer registro equivalente en Sudamérica.

En la provincia de Napo (Amazonía ecuatoriana), un equipo internacional halló el que ya se considera uno de los yacimientos de ámbar más grandes y antiguos de Sudamérica, con piezas que encierran organismos del Cretácico temprano (112 millones de años).

El hallazgo, publicado en Communications Earth & Environment, aporta el primer ámbar mesozoico con insectos preservados del continente y reescribe capítulos clave de la biodiversidad en Gondwana.

Ecuador yacimiento de ámbar
En Ecuador se revela un yacimiento de ámbar con bioinclusiones.

Yacimiento de ámbar en Ecuador: ¿Dónde?, ¿Cuándo y por qué importa este descubrimiento?

El ámbar procede de la Formación Hollín, cerca de Archidona (Napo), y fue recuperado en la cantera Genoveva. Las dataciones y el contexto geológico sitúan el depósito en el Aptiense (Cretácico temprano), alrededor de 112 millones de años. Es la primera vez que se describen insectos atrapados en ámbar mesozoico en Sudamérica.

El conjunto es, por volumen y diversidad, el mayor asociado a la era de los dinosaurios en la región. Este ámbar se formó a partir de la resina de coníferas (probables araucariáceas) en un antiguo bosque tropical. Su conservación excepcional ofrece pequeñas ventanas al pasado de un ecosistema ecuatorial casi inédito en el registro fósil del hemisferio sur.

Bioinclusiones de alto detalle: Mosquitos prehistóricos, avispas y hasta una telaraña

El equipo analizó 60 fragmentos de ámbar y reportó 21 bioinclusiones: moscas (Díptera), jejénes hematófagos de la familia Ceratopogonidae (parientes de los mosquitos), escarabajos (Coleoptera), hormigas y avispas (Hymenoptera), además de un fragmento de telaraña. La preservación permite ver rasgos finísimos como aletas, antenas y pelos.

@noticiascaracolEn la Amazonía ecuatoriana un equipo de investigadores, en su mayoría colombianos, descubrió insectos de la era de los dinosaurios, preservados en ámbar. Se estima que tienen más de 112 millones de años de antigüedad. Siga la señal de Noticias Caracol En Vivo en noticiascaracol.com♬ sonido original – Noticias Caracol

El descubrimiento abre líneas de investigación sobre interacciones insecto-vertebrado (las hembras de ceratopogónidos son hematófagas) en bosques cretácicos. Aunque dentro del ámbar no se hallaron restos vegetales, las rocas asociadas aportaron polen, esporas y hojas, fundamentales para reconstruir el paisaje botánico del sitio.

Un bosque en transición: Las flores empezaban a dominar

Los sedimentos y microfósiles muestran un bosque húmedo en el que las angiospermas (plantas con flor) ya tenían un peso notable. Según el equipo, aproximadamente el 37 % de la flora estaría compuesta por angiospermas, lo que documenta una transición desde bosques dominados por gimnospermas hacia ecosistemas con mayor presencia de plantas con flor.

Es una pieza clave para entender cuándo y cómo las flores cambiaron la faz de los trópicos.

 ¿Por qué este hallazgo es tan importante para la ciencia?

Completa un vacío geográfico: hasta ahora, los grandes depósitos mesozoicos con insectos en ámbar se concentraban en el Líbano y Myanmar; Ecuador aporta el primer registro equivalente en Sudamérica.

Amplía la diversidad conocida: el conjunto de Napo suma órdenes y morfologías poco documentadas en Gondwana.

Refuerza hipótesis paleoecológicas: el combo insectos-polen-esporas permite correlacionar comunidades de artrópodos con cambios florísticos en los trópicos del Cretácico.

Ecuador yacimiento de ámbar
El ámbar se usa en joyería tradicional y fina como collares, pulseras y anillos.

Un hallazgo con valor científico y millonario

Más allá de su importancia paleontológica, el yacimiento de ámbar en Napo también despierta interés económico. Según un reporte de Bloomberg Línea, este podría convertirse en el yacimiento de ámbar más grande de Sudamérica, con un valor de mercado que se mide en millones de dólares por la calidad y antigüedad de las piezas.

El reto está en encontrar un equilibrio entre explotación comercial y preservación científica, dado que cada fragmento contiene información única sobre la vida en el Cretácico. La prioridad pasa por conservar la cantera, asegurar protocolos de muestreo y custodia legal del material en Ecuador, y continuar con técnicas de micro-CT y análisis químicos para precisar la procedencia de la resina y la tafonomía.

Jhanayna Zambrano
Jhanayna Zambrano
Licenciada en Ciencias de la Comunicación y periodista por vocación. Mi experiencia como reportera en uno de los medios más leídos del país fortaleció mi compromiso con un periodismo responsable y humano. Me apasiona contar historias que inspiran, reflejan resiliencia y despiertan conciencia social.

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