El tejón de miel (Mellivora capensis) es uno de los animales más sorprendentes del planeta. A simple vista parece una criatura tierna, incluso inofensiva, pero su reputación lo precede, es considerado uno de los animales más valientes, resilientes y temerarios del mundo.
Capaz de enfrentarse a leones, hienas y serpientes venenosas, este mamífero originario de África y partes de Asia ha despertado fascinación global debido a su inusual combinación de inteligencia, agresividad defensiva y sorprendente resistencia física.
¿Qué es el tejón de miel?
El tejón de miel pertenece a la familia de los mustélidos, parientes de nutrias, comadrejas y hurones. A diferencia de otros animales de tamaño similar, mide entre 23 y 28 cm de altura y puede alcanzar un metro de longitud incluyendo la cola. Su aspecto distintivo se caracteriza por:
- Un cuerpo robusto
- Piel gruesa, suelta y muy resistente
- Un patrón de color negro con una franja gris o blanca en el lomo
- Vive principalmente en sabana, bosques secos y zonas áridas, obteniendo alimento tanto de día como de noche gracias a su comportamiento oportunista.
La valentía que lo vuelve leyenda
La fama del tejón de miel no es exageración. Con frecuencia se ha documentado que puede defenderse con éxito de depredadores mucho más grandes que él, como leones, leopardos y hienas.
Su piel gruesa y flexible le permite girar y contraatacar incluso cuando está siendo sujetado por la boca. Además, posee una fuerza extraordinaria para su tamaño y garras afiladas capaces de causar daño severo.
A esto se suma su resistencia a ciertos venenos. Se han registrado casos en los que, tras ser mordido por cobras o víboras, queda inconsciente por algunas horas y luego se recupera para seguir alimentándose.
Alimentación y comportamiento
Es omnívoro y altamente oportunista. Su dieta incluye:
- Miel (su alimento más famoso)
- Roedores
- Serpientes
- Insectos
- Aves
- Frutas y raíces
Es conocido por su habilidad para buscar colmenas, soportar picaduras y consumir miel y larvas sin mayor problema.
Aunque generalmente es solitario, exhibe altos niveles de inteligencia. Puede usar herramientas rudimentarias para alcanzar comida o escapar, y memoriza rutas y hábitats para buscar recursos.
Ternura y ferocidad las dos caras del tejón
Su apariencia peluda, compacta y su caminar particular generan simpatía visual. Sin embargo, no debe confundirse con un animal dócil. Cuando se siente amenazado emite gruñidos intensos, se eriza y ataca sin dudar.
Esta dualidad (tierno en apariencia, pero feroz en actitud) es uno de los elementos que más cautivan al público, convirtiéndolo en protagonista de documentales, memes y contenido en redes sobre animales “invencibles”.
El tejón de miel encarna la contradicción más fascinante del reino animal, la verdadera fuerza no depende del tamaño. Su instinto combativo, sumado a su inteligencia y capacidad de adaptación, lo han convertido en símbolo de resistencia.